“LOS TESOROS TIENEN REGLAS"
Siempre me ha maravillado, como es que algunas personas, crecieron y vivieron sus vidas con un pensamiento mágico, llevándolo a la cotidianidad. Así era la familia de mi madre.
Llegamos a la casa vieja, con bardas derruidas, de esas que aun se abren con un lazo amarrado a la puerta, donde los perros te reconocen aun cuando has ido relativamente pocas veces y no ladran como con extraños.
Ahí estaban las dos mujeres sentadas en un portal, viendo hacia un jardín que se reconoce tuvo mejores años en sus flores. Y entre otras cosas eso me comentan al principio.
-En este terreno ya no florece nada- aunque a unos pasos se encontraba un malvón con grandes flores de color rojizo. Esas mismas mujeres de movimientos lentos fueron las mismas que en las noches le contaban historias a mi madre de niña y las mismas que me hicieron de niño cruzar aterrorizado los terrenos de magueyales, esperando el contacto de un ánima entre el sácate, los órganos, los grillos.
Mi madre aun tiene sus regresiones a la niñez estando frente a ellas y les pregunta
¿Por qué nunca sacaron el tesoro donde se aprecia la mujer peinándose?- las tías abuelas contestan
-“Los tesoros tiene reglas, el dinero los espíritus solo se lo dan a quien a ellos escogen”-.
La historia por la que pregunta mi madre aun retumba en mis sueños. Un viejo árbol en el que, cuando un hombre o un niño en el ocaso o en la noche, camina cerca, ve una imagen de una princesa indígena sentada alisando su largo cabello negro y brillante, agachada hacia el suelo mientras la luna o el cielo en sangre la ilumina. Voltea y llama en silencio con señas al mortal, no se sabe si a entregarle un tesoro o llevarlo a un lugar del que nunca volverá.
De ese tesoro la historia es larga, mis tías creen en charlatanerías, en “Brujerías” una vez mandaron llamar a una mujer que se decía muy poderosa... “Joba” la nombra mi madre. Yo aun me la imagino como la vieja historieta “Rarotonga” una mujer de color con una forma exuberante que podía hechizar a cualquier hombre ...... tal vez.... “Joba” no era así ... es solo que me decían que bailaba desnuda para convocar a sus “hechizos “ así que mi imaginación de niño calenturiento hizo el resto .....bien pues “Joba” en sus trances dijo que había un tesoro y rascaron y rascaron y no encontraron nada ..... cuando se les pregunta porque a las Tías ellas repiten lo mismo .......”El dinero los espíritus solo se lo dan a quien a ellos escogen”.
Las tías siempre tuvieron una técnica narrativa muy al estilo Sherezada engarzaban una historia con otra y con otra y así podían pasar de las seis de la tarde a las diez de la noche teniendo a los niños intrigados. Lo que yo me pregunto es, ¿Sherezada cría en sus cuentos?, porque mis tías si.
Pues esta vez engarzaron la historia con lo que ellas decían que era un hombre muy “Tarugo”
-Se le apareció el muerto a don Nicanor ahí camino a la barranca por donde vive don Próculo y El muerto le dijo “saca el dinero que hay debajo de este árbol a cambio de mis misas de nueve días”. Así don Nicanor fue a ver a su compadre y le pidió ayuda. Cual fue su sorpresa al ver que sacaban un costal muy, pero muy pesado. Pero al ver el costal contenía carbón y no oro.
Como siempre en las historias de mis tías el ser sabio que aconseja es una bruja
Así pues una bruja le dijo a don Nica que lo que pasaba, era que la noche que sacó el oro había mucha luz y el oro del muerto debe de estar en la oscuridad para que sea oro.
Nicanor preguntándose como obtener el oro construye un jacal. En el que mete los costales de carbón, pero deja una penca de maguey seca (que hacían de paredes en los jacales) y diario iba a ver si el carbón no se había tornado en Oro.
Pero por lógica (dice mi tía) por ahí se metía la luz y ¡que se le iba a convertir su carbón en oro!. Asi que cuando Don Nicanor iba caminando de noche, el espíritu le alcanzaba y le preguntaba por sus misas y “palo”, “palo” le daba sus cates y lo dejaba todo “tranqueado”. Así que un día el muerto le dijo que devolviera el costal debajo del árbol. Y así lo hizo. Por ambicioso no le había tocado nada.
Y entonces se le apareció a don Gumersindo que ese si era bien abusado y saco el oro, hizo las misas . Y así como lo vez tiene dos tiendas y como cuatro terrenos ¿De donde crees que los saco?.- Preguntan las tías con tono retador.
Si mi madre no me detuviera y nos hiciera irnos (claro antes de que anochezca) les diría que de los fraudes que hizo con los políticos de pueblo o con el narco, y que esa historia se parece a muchos mitos celtas. Pero vaya como mis tías abuelas dicen “los tesoros tienen reglas”
- Publicado: 29.5.2006 GMT
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Es curioso como el hombre moderno se encierra en una soberbia tan grande como mil torres de babel unidas con cinta adhesiva. ¿Que porque lo digo? bueno la primera razón es porque la gran mayoría de la gente lo niega ( Dicen que la mejor forma de comprobar algo es que tan fuertemente se niega la veracidad de una afirmación.) Hay veces en que las cosas se saben sin una justificación solo se saben. No es tan simple como un ratón en un laberinto recibiendo alimento por un camino y un impulso eléctrico por el otro. El saber y el aprendizaje van unidos a una intuición que nace de nuestra gloriosa bestialidad, ( la bestialidad en mi es sabiduría ancestral en los otros solo animalidad) bueno pero volviendo al tema. Las definiciones de soberbia. 
